Una deuda

12 Years a Slave (2014)

Los conflictos raciales los hemos visto de muchos matices en la gran pantalla. El contexto de la esclavitud en Estados Unidos hace parte de los imaginarios que todo el planeta ha configurado con el cine, gracias a su constante expansión. Quizás por eso no sorprende tanto la temática de 12 Years of Slave. Entonces dónde reside la magia que conecta con el espectador y crítica especializada, al punto de haberse llevado el Oscar a mejor película, por encima de otros títulos de igual o mayor atención mediática.

El director Steve McQueen ayuda y su previa muestra de oficio ayuda en generar una expectativa inmensa por ver cada uno de sus trabajos. Hunger (2008) y Shame (2011) fueron cartas de presentación que paradójicamente no surgen desde Hollywood, sino el camino contrario de impactar desde Reino Unido con otros espectadores y otros críticos, para llegar a conquistar a la meca estadounidense. Aunque paradójicamente, su punto más alto hasta ahora en su carrera, no es su mejor pieza.

 

Sabiendo manejar algunos elementos narrativos básicos, contar una historia alrededor de ciertos temas, como la esclavitud, siempre resulta impactante. Y ojo, no es que eso esté mal. Simplemente son lugares comunes ya recorridos y quizás muy visitados por los espectadores, por eso un poco la sorpresa de como 12 YOS genera tantos comentarios. Varios títulos en los últimos años alrededor de la temática de afrodescendientes y sus derechos: The Help (2011), The Butler (2013), Selma (2014) son algunos ejemplos. Un tema que sigue siendo vigente, que personajes como Oprah Winfrey se han encargado de apoyar proyectos de este tipo y mantener una presencia en la memoria de los espectadores. Pero más allá de todo esto, 12 YOS se lleva los galardones y el buen sabor de una obra difícil de refutar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una película notable y los reconocimientos a las actuaciones son valiosos. Se destacó por encima de otros filmes y queda como una premiación políticamente correcta. Pero desde lo artístico, hay un sinsabor, entendiendo que el director puede dar más. Que estas temáticas álgidas a él lo comprometen y su capacidad para explorar es contundente. Una buena entrada al tapete rojo, pero una deuda de Steve McQueen con su propio trabajo. 

...más allá de la potencia de algunas actuaciones, es una película que parece más de encargo que de autor.

Por eso, el mejor argumento es el mismo S. McQueen. Una larga carrera en cortometrajes que no sólo se mide por los premios, sino por la regularidad, la intensidad de producción y las temáticas que explora. Toma el siguiente paso y en sus largos plantea una estructura deslumbrante: un primer acto de contexto, de mostrar personajes y ambientes en largos silencios; un segundo acto en plano secuencia, estático y un diálogo en el que pareciera que se resuelven los problemas del mundo y las vilezas más bajas de la naturaleza humana; y un tercer acto de cierre, silente como el primero y de gran potencia visual en el desencanto de sus historias. 12 YOS no se parece en nada, es una historia plana, lineal, que más allá de la potencia de algunas actuaciones, es una película que parece más de encargo que de autor.

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Photos by: THQ Insider's 

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